Las metas de la estrategia «De la granja a la mesa» siguen como referencia, pero en 2025 y 2026 Bruselas ha dado prioridad a la competitividad y al suministro.
En mayo de 2020, la Comisión Europea presentó la estrategia «De la granja a la mesa» (Farm to Fork), dentro del Pacto Verde Europeo. Fijaba varios objetivos para 2030 que afectan directamente al negocio de los fertilizantes:
- reducir al menos un 50% las pérdidas de nutrientes sin deteriorar la fertilidad del suelo;
- reducir al menos un 20% el uso de fertilizantes;
- reducir a la mitad el uso de plaguicidas químicos y las ventas de antimicrobianos para animales de granja;
- llevar al 25% la superficie agraria dedicada a la agricultura ecológica.
El cambio de enfoque de 2024 a 2026
La propuesta de reglamento sobre uso sostenible de plaguicidas se retiró en febrero de 2024. El 19 de febrero de 2025, la Comisión presentó su «Visión para la Agricultura y la Alimentación», que se aleja del enfoque basado en metas cuantitativas. Según Euronews, el medio ambiente deja de ser el eje central de la política agraria en ese documento, aunque mantiene el principio de que los plaguicidas prohibidos en la UE no deben volver a través de productos importados.
La crisis de precios de 2026 aceleró el cambio. El 19 de mayo de 2026, la Comisión adoptó un Plan de Acción sobre Fertilizantes centrado en la asequibilidad y la seguridad del suministro. El plan incluye:
- ayudas de liquidez para los agricultores a través de la PAC e incentivos para un uso eficiente del fertilizante;
- apoyo a alternativas europeas como los fertilizantes orgánicos y de base biológica, la biomasa de algas y los nutrientes recuperados de lodos de depuradora;
- un uso más fácil de los digestatos, con garantías ambientales;
- seguimiento del mercado, evaluación de reservas estratégicas y compras conjuntas, y diversificación de proveedores.
Ya estaban en marcha un recargo reducido del mecanismo de ajuste en frontera por carbono (CBAM) para los fertilizantes, contingentes temporales libres de aranceles desde febrero de 2026 y un marco temporal de ayudas de Estado desde abril. La Comisión afirma que el plan mantiene intactos los objetivos climáticos y ambientales, pero no fija nuevas metas numéricas.
En julio de 2026, la evaluación de la Directiva de Nitratos concluyó que la norma sigue siendo eficaz y que hay margen para simplificarla. Las organizaciones agrarias lamentaron que no se propusiera modernizarla. En octubre, la Comisión propuso dar más flexibilidad al uso de digestatos líquidos.
Efecto indirecto para los proveedores del MERCOSUR
Aunque la presión regulatoria se ha suavizado, las metas de 2030 no han desaparecido del debate europeo. La UE sigue apostando por la eficiencia en el uso de nutrientes y por los insumos de base biológica. Para los exportadores agrícolas del MERCOSUR que venden a Europa, esto se traduce en clientes que valoran cada vez más la eficiencia en nutrientes y la huella del producto. Para los fabricantes de insumos, crece el interés por productos que mejoren el aprovechamiento de los fertilizantes minerales.
Las sustancias húmicas se estudian como coadyuvantes de la eficiencia en el uso de nutrientes. Una materia prima regional como la leonardita de Caaguazú permite desarrollar ese tipo de formulaciones sin depender de cadenas de suministro transoceánicas.
Fuentes
- Red PAC de la UE: Farm to Fork, objetivos de pérdidas de nutrientes y uso de fertilizantes
- Euronews: EU Commission sets Green Deal aside in new agri-food vision
- Comisión Europea, Transition Pathways: Fertiliser Action Plan, safeguarding food security and supply
- Comisión Europea, DG Medio Ambiente: Directiva de Nitratos




