Más rendimiento del abonado
Los húmicos retienen nutrientes cerca de la raíz y reducen las pérdidas.

Maíz y trigo ocupan, junto con la soja, la mayor parte de la superficie agrícola de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. En siembra directa y con rotaciones intensas, el suelo pierde materia orgánica, y el productor busca que cada kilo de fertilizante rinda más.
Los húmicos retienen nutrientes cerca de la raíz y reducen las pérdidas.
Favorecen la emergencia y un desarrollo inicial parejo.
Mejor acceso al agua en los períodos secos.
Se vende como complemento que mejora la eficiencia del fertilizante, no como gasto extra.
Húmico con NK o NPK para mezclar con la fertilización líquida; húmico estándar para foliar.
Junto a la fertilización líquida en la siembra, en el surco o en pulverización foliar.
Siembra y macollaje (trigo) o V4–V6 (maíz).
Las dosis de cada producto dependen de su concentración y de su registro: indíquelas siempre según su ficha técnica registrada. Los beneficios descritos son los generales de las sustancias húmicas; recomendamos respaldarlos con ensayos propios en cada región.

Le enviamos ficha técnica, boletines y una muestra sin coste para su ensayo de extracción.